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Centro de Mediación.-
Miércoles 30 de Abril de 2008

*Robinson Justicia, Dr.
Subdirector del Centro de Mediación FFPO


La Mediación, un proceso facilitador

Al hablar del proceso de mediación o la mediación en sí, no estamos frente a un concepto novedoso o revolucionario, este es un mecanismo tan antiguo como el hombre mismo, ya que la intervención de un tercero que ayuda a las partes a resolver sus desavenencias, viene aplicándose de manera exitosa desde tiempos muy lejanos.

En culturas antiguas, el jefe de familia o patriarca considerado una persona de sabiduría y respeto aplicaba la mediación, interviniendo en los conflictos y controversias que surgían dentro de sus miembros ayudándoles a resolver las desavenencias surgidas entre ellos, en otras culturas este rol recaía sobre jefes de tribus, sabios, brujos, consejo de ancianos, mayores del clan, etc.

En el continente asiático, la aplicación y uso de técnicas basadas en el dialogo como la conciliación, mediación, se viene aplicando exitosamente, como medios para resolver las confrontaciones de sus habitantes, perdurando en el tiempo a través de los Comités Populares de Conciliación.

En el continente americano, en los Estados Unidos se aplica la mediación de manera moderna y sistemática desde el siglo pasado, en América Latina países como Argentina, Colombia han tenido un avance muy importante en la aplicación de este método alternativo.

En nuestro país, la mediación entra en vigencia en la legislación ecuatoriana, a partir del 4 de septiembre del 1997, fecha en la cual se publica la Ley de Arbitraje y Mediación a través del registro oficial No 145. A partir de esa fecha hasta la actualidad, se han creado más de un centenar de centros de mediación en el país que asisten a las partes en un conflicto.

¿Qué es la Mediación?

Es un medio alternativo de resolución de conflictos, en el cual una o ambas partes sumidas en un conflicto o controversia que sea transigible, acuden a un centro de mediación autorizado por el Consejo Nacional de la Judicatura, para solicitar se les brinden sus servicios y se pueda realizar una Audiencia de Mediación, en la cual estén presentes las partes y un tercero llamado mediador quien ayuda a las partes a solucionar su conflicto o controversia de manera mutua y satisfactoria, de forma rápida, eficaz y económica.

Todos los conflictos, controversias, divergencias que son transigibles pueden ser mediados, según la ley, si les permita llegar a un acuerdo de manera extrajudicial, asuntos como: conflictos comerciales y civiles, trabajo, inquilinato, comercio, menores, contratación pública y privada, medio ambiente, etc.; y las divergencias que no son transigibles, son: asuntos penales, exceptuándose reparaciones civiles como daños y perjuicios.

¿Quiénes participan en el Proceso de Mediación?

Dependiendo el conflicto o controversia, se considera pertinente invitar a todas las personas que tengan que ver con el caso, generalmente están divididas en dos partes, la parte solicitante y la invitada, las cuales pueden acudir por su propios derechos o en compañía de sus abogados patrocinadores y en caso de no poder comparecer una o ambas partes a la audiencia de mediación, pueden otorgar una Procuración Judicial a su abogado defensor, para que este a su vez pueda comparecer, transigir y firmar una Acta de Mediación si llegan a un acuerdo. A más de las partes y su Abogados, la audiencia es asistida por un MEDIADOR calificado por el Centro de Mediación y registrado en el Consejo Nacional de la Judicatura.


¿Quién es el Mediador?

El mediador/a es un profesional, que ha recibido la capacitación teórica-práctica en mediación y métodos alternativos de resolución de conflictos, cumpliendo las exigencias académicas exigidas por el Centro de Mediación al cual pertenece, lo cual garantiza que el proceso de mediación se realice de forma imparcial, bajo un ambiente de respeto, empatía y confidencialidad.


La Audiencia de Mediación.-

La audiencia de Mediación, es dirigida por el mediador/a, quien inicia el proceso de mediación dando la bienvenida y presentando a las partes, posteriormente expone a los presentes las reglas sobre las cuales se va a manejar la audiencia de mediación la cual debe ser entendida y aceptada por todos los presentes, luego se recopila información y se identifica el tema motivo del conflicto, se examina los intereses y se busca posibles soluciones para escoger de entre ellas las más posibles que sean el acuerdo que ponga fin al conflicto existente.


¿Cómo termina el proceso de Mediación?

El proceso de Mediación termina con la suscripción del Acta de Mediación, sea este de acuerdo total o parcial. En caso de no existir acuerdo entre las partes se suscribirá una Acta de Imposibilidad de Acuerdo, en estos dos casos las actas de mediación serán suscritas por las partes y el mediador.


¿Qué efecto tienen los acuerdos de Mediación?

Todos los acuerdos del Acta de Mediación Total o Parcial, conforme lo establece el Art. 47 de la Ley de Arbitraje y Mediación tiene el siguiente efecto “ El acta de mediación en el que conste el acuerdo tiene el efecto de sentencia ejecutoriada y cosa juzgada y se ejecutará del mismo modo que las sentencias de última instancia siguiendo las vías de apremio, sin que el juez de la ejecución acepte excepción alguna...”

¿Qué pasa si una de las partes no cumple los acuerdos del Acta de Mediación?

La parte que se sienta afectada por el incumplimiento de los acuerdos suscritos con la otra parte, debe acudir al Centro de Mediación y solicitar se le extienda una copia certificada de dicha acta y solicitar al Juez de la materia la ejecución del Acta de mediación. Al ser una sentencia ejecutoriada surte efectos irrevocables respecto de las partes que suscribieron el acta de mediación o de sus sucesores en el derecho, razón por la cual el Juez puede valerse de medidas coercitivas o apremios para que sean obedecidas sus providencias dentro de los términos establecidos en la ley.


¿Qué costo tiene el servicio de mediación?

Existen en nuestro país centros de mediación gratuitos y pagados, en la ciudad de Quito entre los gratuitos tenemos: Centro de Mediación Fabián Ponce O, Centro de Mediación de la Función Judicial, Colegio de Abogados de Pichincha a través de la Defensoría Publica, Centro de Mediación de la PUCE entre otros, los demás centros de mediación cuentan con un tarifario de costos del servicio, el cual varía dependiendo la cuantía y el tema a tratarse.



Psicología

Psic. Yolanda Vega
Coordinadora del Área de Psicología

Una Inaceptable Realidad

El tema del presente artículo es una realidad que no se quiere ver,
de la que no se quiere saber, una realidad que no debería serlo,
que no debería existir, y que pese a eso, existe, está ahí en la vida de miles y miles de ecuatorianos, para algunos más cercana y para otros más lejana. También están presentes sus amargas consecuencias en las vidas. Es el abuso sexual infantil, es decir el que un niño, niña o adolescente, sea obligado a tener cualquier tipo de contacto sexual con otra persona.

Sucede todos los días en nuestras comunidades y nadie quiere verlo. Es una primera defensa psicológica negar que el abuso infantil sucede y pensar que pasa en otros lugares, lejos de cada uno. Pero la realidad es otra. Suceden abusos sexuales a menores, tanto a niños como a niñas , en la costa, en la sierra, en el Oriente, en Galápagos, en Quito, en Guayaquil, en pueblos pequeños, en recintos, en la ciudad y en el campo, en espacios privados como dentro de la casa familiar, en sitios públicos como calles, parques, instituciones, buses y escuelas.

La mayor parte de veces no se denuncia, a veces ni siquiera se cuenta, es algo de lo que no se habla. Se vuelve así un tabú. Y esto es así por el horror que causa. Y es entendible que cause espanto. Un espanto sano, indignación y rechazo. El problema es que por este rechazo no se toman acciones que eviten que suceda. No se previene ni se castiga. De modo que se ignora, como si la ignorancia lograra que no exista.

Las personas que han pasado por abuso sexual infantil quedan marcadas para siempre. A más de sentir la agresión misma, sienten otras agresiones cuando lo cuentan. En lugar de encontrar ayuda, apoyo, alivio, arreglo, reparación, primero encuentran desconfianza, encuentran que no les creen, que quienes se supone deben ayudarles, no les creen primero y luego o les culpan por lo sucedido o tratan de quitarle importancia.

Padres o madres que a su vez fueron víctimas de abuso sexual, suelen decir a sus hijos: “Ya pasó! Olvídate!” Desde la práctica psicológica sabemos que no es lo mejor para la salud mental“olvidarse” simplemente de hechos tan dolorosos. Y en ese momento solo “olvidarse” no es posible además.

Las consecuencias están en lo personal, lo familiar y a nivel comunitario, los grupos de personas viven en situaciones de desconfianza, de resentimiento, de odio, de temor y de ahí resulta que la posibilidad, a la vez la necesidad, de vivir con otros, se deforma, se distorsiona, se degrada. La manera de llevarse, de relacionarse se daña y se vuelve agresiva, peligrosa en lugar de segura o armoniosa.

Pensemos entonces ¿Cómo crecen los niños, futuros ciudadanos? ¿Qué aprenden a dar, esperar y recibir de los otros? ¿Cómo aprende a respetar quien no ha sido respetado? ¿Cómo aprende a vivir con los demás sin lastimarlos, quien ha sido herido, lastimado en su intimidad en una etapa tan vulnerable y temprana?.

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